Gobierno informa sobre proceso de cumplimiento de sentencia en caso Monseñor Óscar Arnulfo Romero

El Salvador.- Mostrando una nueva actitud en relación a los Derechos Humanos, el Gobierno de El Salvador reconoce su responsabilidad histórica ante los deplorables sucesos del pasado, que hace 30 años cegaron la vida de Monseñor Óscar Arnulfo Romero, al mismo tiempo que manifiesta su compromiso porque nunca más vuelvan a ocurrir en el país crímenes semejantes.

De manera oficial expresamos ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos que el Gobierno del Presidente Mauricio Funes tiene en la más alta estima el “invaluable legado humanista que la vida y obra de Monseñor Romero representan para la sociedad salvadoreña, tanto para las presentes generaciones como para las futuras”.

El Ministro de Relaciones Exteriores, Hugo Martínez, expresó que el Gobierno considera que “el martirio de Monseñor Romero se ha erigido en símbolo del sufrimiento y la persecución infligidos en nuestro país no sólo a integrantes de la Iglesia Católica, sino también a miles de personas que representaban a otros sectores de la sociedad”. Como jerarca de la iglesia católica, Monseñor Romero también se convirtió en ejemplo del pastor amoroso que trabajó en la defensa de la dignidad de todo un pueblo y, especialmente de las grandes mayorías empobrecidas de El Salvador.

Inspirados en la obra de Monseñor Romero, la presente administración tiene el firme propósito de superar las prácticas discriminatorias en contra de las víctimas de las graves violaciones a los derechos humanos ocurridas en el marco del conflicto armado interno, no sólo en el caso de Monseñor Romero, sino en muchos otros casos, como por ejemplo los relacionados a la niñez desaparecida (entre ellos el conocido caso de las hermanitas Serrano Cruz).

Es por eso que en septiembre de 2009, el Ministerio de Relaciones Exteriores fundó la Dirección General de Derechos Humanos, a fin de contar con una estructura institucional que ejecutara está política de diálogo con las víctimas y avance en el cumplimiento de nuestras obligaciones desde la buena fe. Fruto de esta nueva política, por primera vez el Estado salvadoreño solicitó una audiencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, para dar seguimiento a las recomendaciones dictadas en el caso de Monseñor Romero, la cual se realizó el pasado 6 de noviembre de 2009 en la ciudad de Washington, D.C.

En esa ocasión, como Estado, reconocimos plenamente la autoridad de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, emanada de la Convención Americana sobre Derechos Humanos; el carácter vinculante de sus informes y recomendaciones; y las conclusiones dictadas por esta Honorable Comisión en su informe 37/00, del 13 de abril de 2000, relativo al caso de Monseñor Oscar Arnulfo Romero Galdámez.

Durante la audiencia, el Gobierno de El Salvador declaró su compromiso de cumplir de buena fe y en la medida de sus posibilidades, las recomendaciones de la Comisión en relación al caso. Ahora bien, el Gobierno ha sido honesto y claro con la Comisión Interamericana, con las víctimas y con la sociedad, al exponer que el cumplimiento de las recomendaciones en este caso y en todos los casos, a nivel interno, comprometen a todos los Órganos y a todas las Instituciones del Estado, según sus respectivas competencias y no son responsabilidad exclusiva del Órgano Ejecutivo.

Es por eso que la Cancillería ha girado las respectivas comunicaciones oficiales, para que estas otras autoridades que, por Constitución son independientes del Ejecutivo, tengan en consideración las recomendaciones pendientes de cumplimiento en el caso Romero.

En ese respecto, el Órgano Ejecutivo asumió un compromiso ineludible de avanzar en un proceso de reparaciones a las víctimas agraviadas por la violación a la vida de Monseñor Oscar Arnulfo Romero.

Es así que, como resultado del proceso de diálogo para impulsar reparaciones en el presente caso, el Gobierno decidió adoptar en un plazo razonable y en el marco de la conmemoración del 30° aniversario del martirio de Monseñor Romero, las siguientes medidas de reparación moral y simbólica:

a)     La construcción de una plaza estatal en homenaje a Monseñor Romero;
b)     La realización de un video estatal sobre la vida y legado moral y espiritual de Monseñor Oscar Romero;
c)     La promoción de una iniciativa de ley para que el 24 de marzo de cada año sea declarado como “Día Nacional de Monseñor Oscar Arnulfo Romero”;
d)     La publicación de un comunicado de prensa gubernamental, el 24 de marzo de cada año, en uno de los rotativos de mayor circulación nacional, en el cual se rinda homenaje y se exalte la vida, obra y martirio de Monseñor Romero; y
e)     La decisión de que la semana correspondiente al 24 de marzo de cada año, todos los centros escolares del Estado proporcionen a los alumnos y alumnas, a través del cuerpo docente, información sobre la vida y legado de Monseñor Romero y recuerden su importancia para la vida cultural, política, religiosa y social del país.

En relación a estas medidas, la cancillería salvadoreña saluda los esfuerzos de la sociedad civil, que resultaron en la aprobación de un decreto por parte de la Asamblea Legislativa el pasado 4 de marzo para declarar el 24 de marzo el “Día Nacional de Monseñor Oscar Arnulfo Romero”.

Este 24 de marzo de 2010, el Presidente Funes pedirá perdón en un acto público por el magnicidio del arzobispo de San Salvador. Adicionalmente, para rendir homenaje a la memoria y legado de Monseñor Romero, el gobierno de El Salvador ha realizado las siguientes acciones:

a)        Elaboración de un disco en homenaje con 14 temas inéditos escritos por músicos salvadoreños, el cual fue dado a conocer en un concierto gratuito realizado el pasado 13 marzo en el Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO),

b)        Creación de un sello postal con la figura de Monseñor Romero,

c)        La construcción de un mural en homenaje a Romero en el aeropuerto internacional El Salvador,

d)        Una serie de conciertos de la Orquesta Sinfónica en honor a Romero.

Por otra parte, el Gobierno de El Salvador busca que el reconocimiento al legado del guía espiritual de la nación trascienda nuestras fronteras. Es por esto que la Misión Diplomática de El Salvador ante la sede la Organización de las Naciones Unidas en Ginebra, Suiza, promueve la iniciativa de que cada 24 de marzo, en homenaje a Monseñor Romero, se conmemore un “Día Internacional del Derecho a la Verdad y la Dignidad de las Víctimas de Violaciones de los Derechos Humanos”, para lo cual contamos con un importante respaldo de los países Latinoamericanos ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Esperamos que esta iniciativa se concrete favorablemente el próximo mes de septiembre, ante la Asamblea General de ese organismo y que las delegaciones de países latinoamericanos anuncien su respaldo a la iniciativa, recordando el legado universal de Monseñor Romero.

Finalmente, la cancillería instruyó a sus representaciones diplomáticas, embajadas y consulados a realizar por primera vez de forma oficial actos conmemorativos en homenaje a Monseñor Romero, que incluyen conversatorios, proyección de documentales y actividades religiosas y sociales.

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